Génova promete a los turistas una diversión original. Se trata de una ciudad de contrastes sorprendentes que se van desvelando poco a poco. Una ciudad que vibra tanto de día como de noche, una ciudad cosmopolita que abre sus brazos al mundo entero, una ciudad orgullosa de su ilustre historia y una ciudad perfecta como destino para relajarse e inspirarse.

Génova siempre se ha caracterizado por ser el punto de encuentro entre civilizaciones y personas, el pasadizo entre Oriente y Occidente, el Mediterráneo y Europa. La ciudad en sí es un escenario mágico. Un anfiteatro de montañas rodea la ciudad, abrazándola hasta su desembocadura en el mar. Tanto si se encuentra a sus pies admirando su esplendor como si sube al punto más alto de la ciudad para deleitarse con el golfo, sus increíbles vistas le dejarán sin aliento.

Génova es el puerto comercial e industrial más importante de Italia y, a lo largo de los siglos, ha sabido mantener el poder, la riqueza y el prestigio controlando el comercio en el Mediterráneo y parte del Mar Negro. Los genoveses eran grandes navegantes muy conocidos en el sector del comercio. Tal era el respeto del que gozaba esta república de navegantes y su flota, que las potencias extranjeras y sus flotas se vieron obligadas a buscar la ayuda y protección del Dogo a cambio de cuantiosos impuestos.

Un paseo por la historia...

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la ciudad aún preserva y presume de numerosos signos de su esplendor histórico, que esperan pacientemente a ser descubiertos tanto en el centro histórico como a lo largo de la Riviera. Los majestuosos palacios son muestras de este pasado espléndido: descubra mansiones privadas y entidades institucionales, como el Palacio de San Giorgio. A muy poca distancia del mar y el antiguo puerto, se encuentra la sede histórica del Banco de San Giorgio, el banco más antiguo del mundo.

Al pasear por el centro histórico, es inevitable dejarse impresionar por el contraste de luz y altura: las caruggi, las características callejuelas entrelazadas genovesas, parecen estrecharse aún más al mirar hacia arriba, donde los edificios parece que casi se tocan.

Es maravilloso "perderse" en el laberinto de las caruggi, entrar en las tiendas genovesas típicas, respirar la brisa marina mezclada con los aromas de las posadas y los restaurantes y deleitarse con el arcoíris de colores que forman los puestos ambulantes de helado.

El contraste de colores y luces de la ciudad se refleja de forma extraordinaria en las fachadas de los edificios e iglesias, otro indiscutible rasgo artístico y arquitectónico de Génova.

A la vuelta de cada esquina, encontrará monumentos de belleza inigualable que nunca dejarán de sorprenderle y deleitarle: la catedral (una obra maestra de estilo gótico con su característica fachada en piedra blanca y negra), el Palacio del Dogo (la sede histórica de los Dogos y, hoy día, un centro dinámico de arte y cultura de la ciudad), la Piazza de Ferrari (el centro simbólico de la ciudad con su majestuosa fuente), la Iglesia de San Mateo y el famoso teatro de ópera Teatro Carlo Felice.

Sea cual sea el itinerario que haya pensado, no olvide pasear por la Via Garibaldi, donde encontrará los maravillosos Palazzi dei Rolli, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2006. La nobleza de la ciudad ponía estos antiguos palacios y mansiones a disposición de la República para recibir las visitas de la realeza e importantes dignatarios.
Y, por supuesto, nada se puede comparar con un paseo junto al mar a lo largo del Corso Italia y una visita al antiguo barrio marinero de Boccadasse.

La belleza de la modernidad

A diferencia de la mayoría de las ciudades italianas, Génova ha conseguido modernizarse a través de soluciones arquitectónicas contemporáneas hasta convertirse en una especie de capital de la arquitectura italiana de vanguardia durante el proceso de modernización.

Los ejemplos más conocidos son el puerto antiguo, que se renovó completamente para las Colombiadi o la Expo 92, las celebraciones en conmemoración de Cristóbal Colón y los trabajos realizados principalmente por el genovés Renzo Piano.

El alargado paseo marítimo, que ofrece amplios espacios abiertos y áreas para peatones, alberga atracciones, eventos y entretenimiento para todos los gustos. Definitivamente, el acuario de Génova es la atracción principal. Con sus 2500 metros cuadrados de espacio para exposiciones, representa la mayor variedad de ecosistemas de Europa.

Puede visitar el nuevo Pabellón de los cetáceos, la Gran Nave Azul, famosa por sus arrecifes mediterráneos, arrecifes de coral y una reconstrucción de la selva tropical de Madagascar, la Biosfera, una estructura de cristal y acero suspendida sobre el mar con un delicadísimo ecosistema de plantas y animales de la selva tropical, así como la Isola delle Chiatte, un extraordinario mirador flotante formado por las barcazas del puerto.
También en el puerto antiguo, entre otras atracciones destinadas tanto a adultos como a niños, recomendamos la Città dei Bambini, un divertido centro de ciencia y tecnología para niños, la biblioteca internacional para niños De Amicis, el galeón pirata, el museo Galata del Mar (el museo marítimo más grande del Mediterráneo) y el palacio de congresos. Durante el verano, disfrutará de numerosas actividades en el Arena del Mare, un gran y evocador enclave para conciertos y representaciones teatrales.

Liguria, la pasión de una ciudad

También hay mucho que ver a poca distancia de Génova. Se quedará sin palabras ante la belleza de Cinque Terre, un paraíso natural preservado a la perfección esperando a ser descubierto. Disfrute de la deliciosa Ribera de las Flores, haga una parada en el camino en Portofino, el rincón más elegante y recóndito de Liguria, y diríjase finalmente a San Remo, la indiscutible ciudad de las flores, con su sobrecogedora explosión de color y perfume.

Finalmente, no se vaya sin visitar el centro de exposiciones Fiera di Genova, donde todos los años tiene lugar el Salón Náutico Internacional.

El sabor de la cocina Mediterránea

¿Quién no ha oído hablar del pesto o la salsa de nueces? La cocina genovesa es un ejemplo clásico de cocina mediterránea: en Génova podrá saborear los auténticos platos tradicionales en encantadores restaurantes con vistas al mar y en el interior de la ciudad, todo regado con excelentes vinos locales.

No olvide probar "farinata di ceci", un tipo de torta a base de harina de garbanzos, y la atemporal focaccia, especialmente sabrosa y apetitosa por el aceite de oliva de Liguria con el que se cocina.

¿A qué espera? Reserve su billete a Génova con Alitalia y prepárese para unas vacaciones de ensueño en la preciosa Liguria.

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